28 November 2010

UP!

¡Este remix me re-encantó!

16 October 2010

Revolussia

La única revolución que nos hará realmente libres es la revolución educativa.

Hasta hoy, los medios y los gobiernos se han empeñado en señalar que la lectura, el estudio y la cultura en general son características repulsivas de personas desadaptadas socialmente, a las cuales llaman con sobrenombres del tipo: "Nerds", "matados", "rechas", "ñoños", etc. Y existe una razón detrás de esta continua e interminable campaña de descrédito contra la educación: En la medida en que TÚ seas un bruto ignorante, seguirás siendo un esclavo del sistema. Creerás, pensarás, verás, escucharás y desearás lo que ellos quieren que creas, pienses, veas, escuches y desees. Ni más ni menos.

Seguirás creyendo que ser pobre es una bendición divina, o peor aún, un estado de merecimiento por las culpas de tus padres, tus abuelos, tuyas o de quien sea, con la firme convicción de que nada puedes (¡ni debes!) hacer para cambiarlo; a menos, claro, que tu hija —virgen, pura e inexplicablemente hermosa— tenga la enorme fortuna de ligarse al hijo de tu patrón: joven, apuesto, millonario, blanco, ojiverde y carita, como el cristo de la iglesia de tu pueblo, aunque menos ensangrentado, con traje Armani® y rasurada casual.

Pero del otro lado de la moneda, están los activistas, los jóvenes revolucionarios, los contestatarios, los ultras y demás enemigos acérrimos de ese sistema que, sólo para dejarlo claro, es un cocktail de empresarios, políticos y jerarcas católicos nacionales e importados. Su enemigos, decía, parecen estar igual de embebidos de esta inercia histórica y siguen usando los métodos de expresión que por siglos han demostrado que NO funcionan: Bombas molotov, marchas, pegatinas incendiarias, bloqueos...

Si a este sector 'revolucionario' de la sociedad le importara en lo más mínimo acabar con el sistema (y no ser pagado por las dietas de los diputados de la izquierda, que también son sistema), enarbolarían la educación como única e irremplazable bandera. Cambiarían los palos por libros, las cartucheras por borradores y las piquetas por gises. Sus manifestaciones no serían mítines multitudinarios en plazas cívicas, sino excursiones a campo traviesa para llegar a los rincones del mundo desde donde la TV no manda ni emite señal (y por tanto carecen de importancia política o religiosa). Las demandas en las calles y frente a los palacios de gobierno serían la destitución de los líderes de los sindicatos magisteriales y la implementación de un 'salario mínimo cultural*' (el término es de Joaquín Sabina) para, incluso, el más pobre de los pobres.

Lectora, lector. Tú que me lees puedes tener 20 años más o 20 menos que quien esto escribe. Y me mata la tristeza de pensar que ninguno de los dos llegaremos a ver en nuestras vidas algo parecido a esto.

Pero eso no quita que al menos podamos intentarlo.

¿Te apuntas?

* El Salario Mínimo Cultural del que habla Sabina** se define como la posesión en cada casa de al menos 4 libros (menciona una lista con la que no concuerdo del todo, así que la replanteo: El Quijote, cualquiera de Shakespeare, El 'Evangelio' de Saramago y lo que gusten de Miguel Ángel Asturias), pero no se queda en la posesión física del objeto, sino en poseer el andamiaje intelectual y educativo para entenderlos, la sensibilidad para disfrutarlos y la aportación calórica indispensable para procesarlos. Lo anterior, permeado a tres generaciones: Abuelos, padres e hijos.

** Sabina, Joaquín. Menéndez Flores, Javier
"Sabina en carne viva: Yo también sé jugarme la boca"
Ediciones B, España, 2007
448 pp
ISBN: 978-8466628723

27 July 2010

¡Patanes!

Reenviado por Jules, me permito compartirles esta joyita, publicada por El Universal... Niñas, ¡mucho ojo!



Cómo detectar (y evitar) a un patán

El Universal 

Lunes 07 de julio de 2008
Estas son las 20 señales de Joseph Carver para saber si estás saliendo con un patán:
Agencias

eluniversal.com.mx

1.Te dice que te ama demasiado pronto. Sus conexiones con otros y sus emociones son muy superficiales. Una de las cosas que puede atraerte es lo rápidamente que te dice “te amo”, que quiere casarse contigo o tener un compromiso largo y serio.

2.Temperamento atemorizante. Si tu novio o novia estalla y hace cosas peligrosas como manejar demasiado rápido por la furia, romper o lanzar cosas, pelear o amenazar a otros; piensa que ese mismo mal genio puede volverse contra ti.

3.Mata tu autoconfianza. Constantemente corrige tus pequeños errores, te hace estar “en guardia” todo el tiempo, sentirte poco inteligente y con la convicción de que siempre estás haciendo algo mal, te dice que estás gorda/o, que eres muy poco atractivo, que no hablas o que no te ves bien.

4.Te hace perder tu red de apoyo. Para poder controlarte por  completo, es necesario separarte de tus amigos y a veces hasta de tu familia. Después de todo, ellos pueden opinar mal acerca de él.

5.El ciclo agridulce. Empieza cuando la persona es cruel e hiriente; puede abusar de ti verbalmente, te puede amenazar y hablar con groserías; al día siguiente será toda dulzura y hará todas las cosas lindas que hacía cuando empezaron a salir juntos.

6.Siempre es tu culpa. Sus rabietas y cualquier otro mal comportamiento que tenga es tu responsabilidad. Cuando te engaña con otra/o, te grita, te maltrata, daña algo de tu propiedad o te avergüenza públicamente, de alguna manera es tu culpa.

7.Pánico a la ruptura. Se muere de miedo ante la idea de terminar. Tanto ellos como ellas amenazan con  suicidarse, con volver con sus ex, dejar su trabajo o cambiarse de ciudad. Lo que sea peor para ti.

8.Cero intereses externos. El patán hará que dejes todos tus hobbies y cualquier forma de involucrarte con otros, y cuando no pueda, te acompañará a donde vayas.

9.Control paranoide. Te estará checando todo el día y sabrá dónde estás, qué estás haciendo y con quién, a todas horas. Si hablas con alguien del sexo opuesto te interrogará; si no contestas una llamada después te preguntará dónde estabas, por qué no contestabas, etcétera.

10.Vergüenza pública. En sus intentos por mantenerte bajo control en público, el patán te hablará muy golpeado, te dirá groserías o dirá cosas crueles o vergonzosas sobre ti a otras personas en la reunión.


11.Nunca es suficiente. El patán te convence de que no eres lo bastante bueno/a para él/ella o de que no haces lo necesario para mantenerlo feliz. No le dices “te amo” bastantes veces, no estás todo lo cerca que deberías, no haces lo que le gustaría que hiciera, a pesar de “todos los sacrificios que ha hecho por ti”.


12.Tiene derecho a todo. Toma la actitud de que puede hacer lo que sea. Si alguien lo rebasa en el coche, por ejemplo, se siente con toda la “autoridad” de cerrársele más adelante, aún cuando ponga en peligro a otros conductores.


13.Tus amigos y familia no lo quieren. A medida que la relación se prolonga, tus amigos y familia protestarán. El patán te dirá que están celosos de su amor “tan especial”.


14.Malos antecedentes. Las historias que el otro te cuenta nos dicen como la persona se ve a sí  misma. El patán te relata agresiones, violencia, comportamiento insensible hacia otros, etcétera. Te asegurará que fue tratado horriblemente, a pesar de lo maravilloso e inteligente de sus acciones.


15.La prueba de la mesera. Se dice que cuando empiezas a salir con alguien, la forma en la que trata a la mesera, o a cualquier otra persona neutral del sexo opuesto, es la forma en la que será contigo dentro de seis meses. En la etapa de la “luna de miel” eres una reina o rey. Pero, en ese tiempo, él o ella no ha olvidado sus sentimientos hacia el sexo opuesto y eventualmente volverá a manifestarlos.


16.Su reputación. Puede tener dos distintas: un grupo te hablará maravillas de él/ella mientras que otros te dirán pestes. Si preguntas a 10 personas acerca de un nuevo restaurante y cinco te dicen que es maravilloso y otras cinco que es el peor lugar al que han ido, tienes que entender que hay ciertos riesgos involucrados en tu decisión de comer ahí.


17.Caminar sobre cáscaras de huevo. Muy pronto te sentirás con miedo de hablar de ciertos tópicos, mencionar que viste a un amigo o de cuestionar o criticar al patán por miedo a sus reacciones.


18.No toma en cuenta tus sentimientos/opiniones. A medida que la relación avanza y empiezas a cuestionar su comportamiento, él o ella te dirá que lo que piensas no tiene sentido, que son tonterías y que lo que pasa es que eres inestable emocionalmente


19.Maltrato. Te lastima a propósito. Si te golpea, tuerce el brazo, te jala el pelo, te patea, empuja o rompe tus cosas, bótalo enseguida.


20.Te obliga a hacer locuras. El patán opera de una forma tan dañina que te encuentras haciendo cosas extrañas como mecanismos de defensa. Adviertes a tus familiares y amigos que no hablen de ciertas cosas, evitas los sitios en los que puedes encontrarte con alguien y no les llamas a tus amigos por temor a que te interroguen. Te vuelves tan paranoide como él o ella cuidando lo que dices, cómo te vistes, etcétera.

04 May 2010

El centavo.

"Yo soy como una de esas moneditas de a centavo que van por la vida ruede que ruede, pero un buen día sirven para acomlpetar un peso"
Pedro Infante.


Cada vez que alguien me ve con cara de "este está orate", generalmente tiene un amplio abanico de razones para pensar así. Particularmente me llama la atención cuando se trata de cambiar nuestras costumbres acerca del consumo, del reciclaje, del reaprovechamiento de los recursos. A ver si me explico: Cuando las estúpidas ejecutantes del papel de educadoras de la escuela a la que acude mi cosija la obligan a tirar a la basura una Ziplock "porque es basura", se me llena el buche de piedritas. Cuando no entendemos que la raíz del problema es la cantidad de humanos que somos y que al parecer a nadie le importa hacer nada al respecto, "porque es un derecho de la gente tener los hijos que dios les de", mis índices de bilis se elevan por encima de los del desempleo en México.

Y me pregunto cómo hacer para que la gente pudiera entender que reutilizar UNA bolsa es un pequeño gran triunfo. Lo mismo cerrar UN grifo, apagar UNA tele, cambiar UNA lámpara, etc.

Y veo con pena que la única lengua que parecemos entender es el dinero. Así que me viene a la sesera un ejemplo de cómo funcionan y afectan las acciones individuales.

Si a alguno de nosotros nos dijeran: Por tu trabajo te pagaré un centavo al día, suena como una mentada de madre ¿no es cierto? Nadie puede vivir con 30 centavos al mes.

Ahora bien, si el trato fuera: Por tu trabajo te pagaré un centavo al día por cada ser humano del paneta, ¡aaaaaaaahhhhhhh! Ahí las cosas cambian, porque entonces estamos hablando de 60,000,000 (leiste bien, sesenta millones) de pesos AL DIA.

Esa bolsa, esa llave, lámpara o tele que está en nuestro entorno es la seis mil millonésima parte de lo que le echamos encima a la Tierra diariamente. Y es por eso que son importantes. Poruqe el problema somos y es de todos, la solución somos y está en las manos de todos, más allá de las campañas dramáticas de Greenpeace.

Y entre más reduzcamos la taza de crecimiento de las poblaciones humanas, los problemas del planeta también se irán haciendo menores. ¿Es tan difícil de entender?

Por lo que veo, si.

¿Y tenemos el cinismo de llamarnos una especie inteligente?

Qué pena...

05 March 2010

By the book

P&G es una marca que ha levantado muchas polémicas. Ha llegado a ser tildada incluso de "satánica", de tener pactos con quién-sabe-quién, y no puedo negar que algunos (as) de sus empleados en puestos directivos y demás sucursales constituyen un verdadero dolor de cabeza laboral.

Pero no existe la perfección ni para ser perfectamente malo, y de repente permiten a sus publicistas, diseñadores y comunicólogos delicias como esta:



Y podremos odiar a los gringos, podremos renegar hasta el hartazgo de su postura imperialista y también de la compañía que ostenta esta pieza de comunicación, pero en el fondo, como esfuerzo publicitario y como llamado emocional, funciona... Y debo decir que lo hace con delicadeza y sensibilidad.

Y eso es lo que debe prevalecer.

¿Notan que no está sobrpensado? ¿Que no hay más mensaje que el necesario? Que no deslumbran de blancura los niños porque sus madres orgullosísimas lavan sus uniformes con tal o cual? Un mensaje. Uno solo. Y el efecto es innegable.

Tan tan.

25 February 2010

Desde el baúl | Día internacional de la mujer

Resulta que me encontré este textito en un CD de respaldo del año de la tarara.
Es uno de esos hijos de mi teclado que nunca vio la luz, el pobre.
Este texto fue escrito por encargo de la Presidente Municipal de Metepec para su presentación en el día internacional de la mujer 1998.

Así que reciclado y desabollado, lo dejo en el ciberespacio. Gracias por visitarlo.

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Día Internacional de la Mujer.

De la cuna al camposanto, de nuestro primer contacto con la sangre propia y con la carne ajena a la última sensación de lejanía y de pertenencia, la mujer, como la tierra, nos ata y nos une; nos hace parte de un todo con la doble condición de arraigarnos y aprender a volar. Irónico misterio de la vida que ellas —y sólo ellas— pueden refugiar en el santuario de luz y carne que llamamos vientre, y en cuyos obscuros adentros encuentra principio y fin el irrompible circuito de nacer y de vivir, de amar, de encontrarse consigo mismo y con el futuro como premisa irrevocable de todo lo que bajo el sol tiene conciencia de la vida y de la muerte.

De la cuna al camposanto, madres, esposas, amantes, hermanas. En más de un caso una conjunción de éstas. En nuestro deambular por el planeta hemos aprendido a enriquecernos de su simple presencia —con o sin nuestro consentimiento—, y a reconocer en cada una de ellas algo de nosotros mismos. Magia de magias. Nuestros mejores humores y nuestros más obscuros arrebatos de ira pueden salir al encuentro de sus menudas complexiones. Bifurcación del sendero emocional que conduce y proviene de una sola figura.

Del seno materno al regazo del sepulcro, la imagen femenina ha dotado al devocionario humano de mitos, diosas, beatas y harpías. Riqueza propia del género que es capaz de engendrar en un cuerpo humano la más viva presencia de un descendiente divino. Vírgenes y semidiosas, sacerdotizas de ritos ocultos y paganos, todas ellas al amparo y nunca a la sombra de la historia y la leyenda.

Del cacharro paleolítico al hidrógeno líquido, siempre culpables. Biblias, Coranes y Manuales de Urbanidad; profetas, evangelistas y caballeros de alta alcurnia en complot deliberado por y contra todas ellas. Impureza y duelo. Castigo divino por la traición y la vergüenza. Mitificación del cómo y del porqué. Entre el miedo y la ignorancia los acuerdos, costumbres y tradiciones de milenios al amparo de escrituras, festivales y sacrificios.

Y sin embargo se mueve.

En el trabajo de parto del milenio venidero, la mujer ha comenzado a contraer el seno de las sociedades humanas. Recreación de su propia naturaleza; reflexión de sus propias esperanzas. Una nueva verdad que se ha hecho relativa y nos hace ver el mundo como una infinita secuencia de rutas alternativas. Renovarse o matar. Adaptarse o morir. Siempre fiel a la historia, el levantamiento femenino ha pagado su cuota de sangre, lideresas, sacrificios y escarnios. Hidalguía y heroísmo que han vestido faldas largas. Comunión.

Entre la genialidad y la sencillez, en Metepec el reconocimiento, el respeto y el amor no conocen de géneros ni números. A la par bajo sus soles —unos de arcilla y magia, otros de fuego y sangre—, conviven probadas fieles al aroma de los inciensos, cabezas de familia, empresarias. Las más de ellas terna y una. Estigma de quien todo lo puede vuelto en vida con la más sutil de las formas, las mujeres de esta tierra llevan entre sus manos los herrajes del arado, el tizne de los comales, las memorias de modernos artilugios de sílice y cristal, los colores de las sirenas, los ángeles y los árboles. Artesanas. Sin renunciar a la gloria ni al futuro, Modesta Fernández encabeza, sin afán de hacer menos a nadie, la lista de éstas últimas. Fragilidad de la memoria global y permanencia de obras personales. Reinventar las tradiciones en un arrebato de amor y de conciencia. Eternidad forjada en las labores de cada día. Mujeres. De la cuna al camposanto siempre mujeres, y con ellas, la eternidad.

Jesús Salazar.

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24 February 2010

Realidad que duele

No comments...

19 February 2010

Demasiada gente.

Habemos demasiados seres humanos en el planeta y deberíamos hacer algo radical al respecto, pues grandes males requieren de grandes remedios.

Todo aquel que esté en contra del calentamiento global, de la crueldad animal, de la sobreexplotación de los bosques, de la contaminación del ambiente y de todas las cosas que hacemos como especie y que dañan a todos los que compartimos este planeta, debería comulgar con la idea de que reducir la taza de crecimiento de la población humana es una solución de raíz.

Antes de que algún imbécil confunda los términos, no estoy llamando al holocausto ni a la autoinmolación, ni a la permisión del suicidio ni nada por el estilo. Sólo digo que en la medida en que cada humano se reproduzca sólo a sí mismo (un hijo por persona y NO MÁS), podremos evitar a la larga (digamos, unos 20 ó 30 años) toda esta sarta de actos depredatorios.

Podemos empezar por abolir esa fracesita de "Los hijos que Dios te de" y pensar en que si el tal Dios quere mandarte 20 hijos, también quizás quiera llevarse algunos más tarde, luego entonces, si tus creencias te impiden la contraconcepción, también deberían prohibirte la asistencia médica, la vacunación y todo lo que te haga obrar en contra de la voluntad divina.

Todo esto viene a cuento porque PETA (organismo un tanto más serio y mucho más aterrizado que, por ejemplo, GreenPeace), infiltró unos espías en un matadero que trafica pieles en China.

Mientras no nos veamos como parte de la naturaleza y dejemos de sentirnos dueños de ella, esto no dejará de pasar, hasta que un día estemos, como especie, del otro lado de la navaja.

SI NO TIENES ESTÓMAGO PARA LA ESTUPIDEZ EXTREMA, NO LO VEAS.
Una vez advertido, helo aquí.


Pledge to go fur-free at PETA.org.

26 January 2010

Izulu y la vuelta a los orígenes.

Soy un sentimental, sin duda. Tengo el corazón de pollo Bachoco© y ambas cosas son irremediables.

Para bien y para mal.

De pronto en las entrañas del internet me encuentro esto, y sin razones mesurables, científicas, clasificables ni diseccionables, algo en mis adentros se revuelca como un niño.

El mar de la alegría se puede encontrar en un charco, y todas las generaciones que han luchado y muerto, todos los héroes, la sangre, la gloria, el arte y la vida misma, con el amor y la alegría incluídas cabe en un puñado de voces, que desde la región más austral de África y el traspatio de la conciencia nos dice que en el fondo, todos somos partes indivisibles de un todo indisoluble...

19 January 2010

Como las putas.



Hace 13 años que tengo la misma dirección de correo electrónico.

Hoy, como cada vez en vez, me puse a darle una limpiadita de la basura acumulada y me encontré esta belleza, que aplicada al ejercicio del Diseño Gráfico, también tuvo sus adecuaciones a la industria de la hospitalidad... Sabrán que cuando llegó a mí yo estaba ejerciendo como diseñador... en la industria de la hospitalidad.

En uno u otro sntido, la metáfora y el humor deben prevalecer sobre el prejuicio y la rigidez. Se las dejo con harto gusto para que la apliquen donde sea necesario, y desde ya, con el dolor de mi corazón, recalco que la autoría de esta joyita no me pertenece, aunque me tomé la libertad de hacer algunas aportaciones. ¡Disfrútenlo!

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Cuando te dedicas al diseño:

Se trabaja en horarios extraños... como las putas.

Te pagan para hacer feliz al cliente... como las putas.

El cliente a veces paga bien, pero es el empleador el que se queda con casi todo... como las putas.

Tu tarea es realizar las ideas (fantasías, locuras, ocurrencias bizarras) de tu cliente... como las putas.

Tus amigos se distancian y sólo andas con otros iguales a ti... como las putas.

Cuando vas al encuentro del cliente tienes que estar siempre presentable... como las putas.

Pero cuando regresas a tu casa parece que vienes del inferno.. como las putas.

El cliente quiere siempre pagar menos y que hagas maravillas... como las putas.

Odias que tus clientes te tomen por paño de lágrimas... como las putas.

Cuando te perguntan en que trabajas, tienes dificultades para explicarlo... como las putas.

Si las cosas salen mal siempre es culpa tuya... como las putas.

Aunque te fascina lo que haces, de repente lo encuentras tedioso de hacer en casa... como las putas.

Se te exige mucho, pero se te respeta poco... como las putas.

Algunos clientes quizás ni sepan lo que quieren, y ciertamente no tienen ni idea de cómo pedirlo... como las putas.

Cada vez más a menudo, al despertar, te dices: NO VOY PASAR EL RESTO DE MI VIDA HACIENDO ESTO... como las putas.

Cuando tienes que doblar las manitas y hacer algo con lo que no estabas de acuerdo tienes ganas de llorar... como las putas.

Por cortesía con el cliente, a veces tienes que aguantar que se te compare con alguien famoso... como las putas.

Todo mundo cree saber todo acerca de tu profesión... como las putas.

Pero hay clientes que necesitan que los guíes hasta en lo más básico... como las putas.

La única diferencia es que las putas pueden tomarse el dia cuando quieran, reciben propinas, regalos, una que otra felicitación... ¡¡¡Y además ganan bien!!!

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13 January 2010

Wenceslao.



Vivía en un charco portátil.
Comía una vez por semana.
No interactuaba con nada ni con nadie.
Si me preguntan, no es precisamente mi idea de felicidad y quiero pensar que tampoco lo era para un pez.

Así que lo reclamé refugiado de guerra y a la primera oportunidad, Jules y yo lo mudamos a un jarrón cilíndrico de vidrio soplado muy hermoso y amplio, con piedritas de río y una plantita con la que le gustaba enredarse, jugar, discutir y reconciliarse, como hacen los amorosos.

Wenceslao era azul. MUY azul, como las iguanas de los cuentos de hadas que se hacen realidad. Dos veces por semana tomábamos el sol en la sala del depa y rigurosamente teníamos un pacto entre caballeros: Desayunamos los dos o no desayuna ninguno, y he aquí que tengo una noticia para todos los detractores del intelecto animal: Los peces SI tienen memoria. Reconocía (y obvio, recordaba) mi presencia como el primate bípedo que ponía comida en su jarrón, el que le encendía una velita en las noches de frío y semanalmente lo sacaba a la fuerza para cambiar el agua, enjuagar las piedras y podar a su amada. ¿Cómo lo se? Porque ante la proximidad de cualquier otra persona se hundía precipitadamente al fondo de su mar privado y dulce. Conmigo salía a la superficie y sacaba la boca, reolviéndose en un segundo para dar vuelta en "U" y agitar su colita con la versión pez de las odas a la alegría.

Fue el silente receptor de mis dudas y de mis angustias cuando con Jules decidimos transitar de la amistad profunda e inenarrable a la construcción desde ceros de una pareja dispuesta a rifarse el todo por el todo en una irrenunciable prospectiva de hacernos pasita el uno en brazos del otro.

Sería mucha pretención decir que me entendía, que compartía mi congoja y más tarde mi inmesurable alegría. Si así fue o sólo es un supuesto de mi cabezota febricitante, es un secreto que hoy se lleva a su tumba, al pie de los lirios que sembraran las manos más amorosas que conozco.

No dudo en llamarte amigo mío, pequeño bribón. Hurtaste e hiciste tuyo un trozo de mi corazón que hoy tiene un hueco en forma de pez. Me dejas buenos recuerdos, un jarrón que hoy abraza dos docenas de astromelias y la lección silente de mi propia temporalidad.

Descansa en paz. Nada al cielo desde esta tierra en la que nos regalaste tu presencia, y si continúas recordando, espero que lo hagas con alegría, como lo haremos nosotros mientras sigamos aquí.

Tan tan.

09 January 2010

Ay qué susto!!!! [mochos, absténganse]

Una joyita que llegó a mi navegador de rebote: Cuando uno busca cosas en internet, no sabe a ciencia cierta con lo que se va a encontrar.

La franqueza y la absoluta naturalidad con la que la presentadora se refiere a un tema que en nuestro país (y en muchos otros) es motivo de escándalo, de taboo y de visitas al cadalso, simplemente me encantaron.

Se los comparto con harto gusto y no excento de buen humor.

¡Ay qué susto!